qué hacemos

Soy niña, soy importante es una iniciativa de Fundación Tropicalia que acompaña a las niñas que viven en condiciones vulnerables con el propósito de proteger su infancia, guiarlas para fomentar la toma de decisiones asertivas, y educarlas a ellas y a su comunidad acerca de sus derechos.  

Soy niña, soy importante inició en 2013 con un campamento de verano y actualmente implementa también un programa en casa y lidera campañas de concienciación y activismo en República Dominicana, con un enfoque geográfico en el municipio de Miches de la provincia de El Seibo.

Recordamos a las niñas el valor que tienen dentro de la sociedad, e inculcamos en ellas las capacidades socio-emocionales necesarias para tomar decisiones informadas y acordes para su edad, como el beneficio de postergar la maternidad y comprometerse con sus estudios.

Nuestro currículo está orientado a romper el ciclo de pobreza y empoderar a las niñas para que sueñen en grande.

Buscamos mantener a las niñas y adolescentes alejadas de los ciclos de desigualdad, violencia, uniones tempranas y la deserción escolar, y así ampliamos sus oportunidades económicas y sociales.

Soy niña, soy importante es una iniciativa de la Fundación Tropicalia, una ONG con mas de diez años de trayectoria que promueve el desarrollo socioeconómico y ambiental de Miches.

¿Por qué las niñas?

  • El embarazo adolescente es cada vez más frecuente. La República Dominicana es el quinto país de América Latina y el Caribe con la mayor tasa de embarazo en la adolescencia. El 26% de los eventos obstétricos, es decir, partos, cesáreas y abortos, son de adolescentes entre 15 y 19 años de edad. Adicionalmente, una de cada diez niñas en Miches está o ha estado embarazada, lo que coloca a Miches entre las regiones con mayor tasa de embarazo en adolescentes en el país. Las responsabilidades inherentes a la maternidad en la niñez tienden a traducirse en una educación limitada para las jóvenes y el empleo en su vida adulta, perpetuando el ciclo generacional de pobreza. 

 

  • La tasa de deserción escolar aumenta. Las niñas y jóvenes que viven en pobreza y se embarazan no sólo se encuentran en riesgo de desarrollar complicaciones de salud debido al embarazo temprano, sino que también tienden a abandonar los estudios. Según la ENDESA 2013, un 14.5 % de las mujeres que no asistió a la escuela en el año escolar precedente a la encuesta no lo hizo porque estaba embarazada, siendo mayor el nivel de no asistencia en la población de 15 a 19 años de edad (11.6%). De hecho, el 44% de la deserción escolar de mujeres adolescentes es provocada por el embarazo temprano y un 73% de las adolescentes embarazadas sólo completa sus estudios hasta octavo de primaria. 

 

  • Matrimonio infantil. República Dominicana cuenta con la mayor tasa de matrimonio infantil en la región, donde más de 790,000 niñas dominicanas se unieron o se casaron antes de cumplir 18 años. Para 2017, los matrimonios de niñas menores de 18 años, representaban un 36% de todos los matrimonios en República Dominicana. Estas niñas sacrifican oportunidades importantes tales como aprender, madurar físicamente y emocionalmente, y simplemente disfrutar de su juventud. En Miches, el 42.7% de las familias son monoparentales donde las madres lideran el hogar; y 4.3% de las adolescentes vive ya con su “esposo”.

 

  • Víctimas de violencia. República Dominicana  además ocupa el tercer lugar de la región en tasa de feminicidios. Las niñas y mujeres dominicanas también son víctimas de abuso sexual, hostigamiento, y desigualdades de género. En Miches y zonas aledañas alrededor de un 51% de los adolescentes revelaron haber sufrido algún tipo de relación abusiva.